Amigos… todo OK. Definirme como Editora Discutible no es una mala palabra
. Algunos lectores me escriben preguntándome POR QUÉ me califico como “discutible”, se preocupan por mí con sinceridad y afecto… y reconocen mi trabajo (¡muchas gracias!).
Pues, si bien hace unos meses escribí ¿Por Qué Me Defino Como Editora Discutible?, me gustaría compartir algunas ideas más sobre este concepto -calificativo- que a esta editora discutible le hace muy feliz:
- Ser una editora discutible me desafía a seguir aprendiendo sobre la web, los blogs, los boletines electrónicos, las nuevas tecnologías, las redes sociales y los nuevos canales online que pueden ser útiles tanto para emprendedores como para editores web.
- Ser una editora discutible me desafía a seguir mejorando mis webs, para hacer de ellas espacios donde los emprendedores encuentren ideas y recursos valiosos para empezar a emprender, donde puedan compartir sus emprendimientos, sus pasiones, sus proyectos, sus propias ideas discutibles, sus ganas de gritar: “¡LO LOGRÉ!”.
- Ser una editora discutible me desafía a seguir mejorando como editora web, seguir escuchando mi propia voz cuando le escribo a los lectores y poner en palabras esa voz para que llegue a ellos, intentar poner en palabras sentimientos que quiero transmitirles como las ganas de levantarnos y seguir juntos, la motivación que necesitamos a diario, decirles que somos pares y que todos estamos en el mismo camino, que es más fácil transitarlo juntos.
Y ser una editora discutible me desafía a re-descubrirme como emprendedora, a superar mis miedos, a darme cuenta de que con miedo no se avanza, y que cuando rompemos la puerta del temor, nos espera lo MEJOR: seguir siendo discutibles -para continuar aprendiendo, mejorando- pero ya siendo libres, sin temor de volar muuuuuy ALTO!
Foto: Flickr.































